Tiempo y espacio para poner en práctica herramientas de autocuidado y entrenar la capacidad de escucha a las propias necesidades desde el cuerpo y para el cuerpo, aprendiendo a validar su propio ritmo. Es una invitación práctica a tomar conciencia sobre el impacto que tiene la socialización de género en nuestras vidas y en nuestros cuerpos, y por consecuencia, en nuestra salud.